EL REINO LATINO DE JERUSALÉN:
Hecha la conquista, importaba organizarla no solo para
conservarla, Sino también para poner el Santo Sepulcro al abrigo
de cualquier intentona de los musulmanes; de aquí la creación
del reino latino de Jerusalén. Los cruzados ofrecieron la corona
a Godofredo de Bullón.
Éste llegó a ser el hombre más popular del ejército por su bravura, por la sencillez de sus costumbres, y porque era bondadoso y moderado. La humildad le aconsejó declinar el título de rey, y, en la ciudad donde Cristo habla sido coronado de espinas, no quiso que le llamaran sino procurador, es decir defensor del Santo Sepulcro.
Al reino de Jerusalén, que comprendía a Palestina, se unieron los principados que varios jefes de la cruzada habían conquistado durante la misma expedición, señaladamente, el principado de Edesa, ocupado por Balduino de Flandes, el de Antioquia, que pertenecía Bohemundo, y el de Trípoli a Raimundo de Tolosa.
Terminado esto, la mayor parte de los supervivientes volvió a
Europa, quedándose en Palestina unos quinientos caballeros
solamente.
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LA HISTORIA Y SUS PROTAGONISTAS: GRECIA, ROMA Y LA EDAD MEDIA |
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