EL INCENDIO, LA PESTE: Las poblaciones estaban constantemente amenazadas por calamidades terribles tales fueron el incendio y la peste.
Como casi todas las casas eran de madera y todas estaban edificadas literalmente unas sobre otras, cuando el fuego prendía en una de ellas, el barrio entero y a veces la población, de extremo a extremo, era presa de las llamas. En aquel entonces no habla bomberos no se conocían las bombas contra incendió; había pues que sacar el agua de los pozos y arrojarla con cubos para tratar de limitar la calamidad. De aquí que se tomaran medidas rigurosas para reducir los peligros del fuego.
A los artesanos les estaba prohibido trabajar con luz. A las ocho o nueve de la noche, la campana del Ayuntamiento o de las iglesias tocaban la queda, momento en que era preciso apagar inmediatamente las laces apenas si se podía conservar el rescaldo, esto es, algunas brasas menudas; enterradas en la ceniza, precaución necesaria para poder tener fuego al día siguiente, pues en aquella época no se conocían las cerillas. A pesar de esas medidas de prudencia, las catástrofes eran frecuentes. En veinticinco años, desde 1200 hasta 1225, la ciudad de Ruán se incendió seis veces.
La suciedad de las calles favorecía el desarrollo rápido de las epidemias. Desde que entraban los primeros calores el mal olor era intolerable. Felipe Augusto, tornando el, fresco en una ventana de su palacio, tuvo un vahído causado por las horribles emanaciones de los charcos que había removido un carro al pasar.
Cuando la peste o Juego sagrado caía sobre una población las víctimas se contaban por millares. En 1418, de fines de septiembre a fines de diciembre, se dice que una epidemia mató solamente en Paris más de cien mil personas.
Sin embargo, a partir del sigla XIII la urbanización de las poblaciones empezó a mejorar. En París, Felipe Augusto hizo cercar con tapias los cementerios, empedrar las calles y edificar fuentes que distribuían el agua manantial procedente de las colinas vecinas. Las casas de madera fueron substituyéndose poco a poco por casas de piedra, y el lujo empezó a introducirse tanto en las poblaciones como en los castillos.
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LA HISTORIA Y SUS PROTAGONISTAS: GRECIA, ROMA Y LA EDAD MEDIA |
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