EL SEGUNDO TRIUNVIRATO. LAS PROSCRIPCIONES: El primer cuidado de los triunviros consistió en proscribir a sus enemigos. Las proscripciones fueron anunciadas pos un cartel concebido en estos términos: « Si la perfidia de los malos no hubiera respondido con el odio a los beneficios; si los que César, en su clemencia, había salvado, resultado ser sus asesinos, nosotros hubiéramos también olvidado a los que nos hemos visto obligados a declarar enemigos públicos. Ilustrados por el ejemplo de César, vamos a prevenir a nuestros enemigos antes que éstos nos sorprendan... He aquí lo que se ordena Que nadie oculte a ninguno de los que figuran en la lista siguiente; que el que ayude o favorezca la evasión de un proscrito, será a su vez proscrito. Que se los presenten sus cabezas.
En recompensa, el hombre de condición libre recibirá 25,000 dracmas, y el esclavo 10,000 y además su libertad con el titulo de ciudadano. Los nombres de los asesinos y de los denunciadores se tendrán secretos. De esta manera se asesinaron metódicamente trescientos senadores y dos mil caballeros, entre los cuales figuró Cicerón, que Octavio había sacrificado para satisfacer los rencores de Antonio.
Después de esas matanzas, Octavio y Antonio pasaron el Adriático para atacar en Macedonia a las legiones que hablan reunido los conjurados Casio y Bruto, legiones que fueron vencidas en Filipos, al cabo de dos días de batalla. Bruto, desesperado, se hizo dar muerte, exclamando « ¡Virtud: no eres más que una palabra! » (42).
RUPTURA ENTRE MARCO ANTONIO Y OCTAVIO:
Antonio partió a oriente para castigar a Egipto, que había
facilitado socorros a Bruto. Pero,
seducido por Cleopatra,
olvidó sus deberes por los deleites.
A Octavio le cupo el cuidado de pacificar a occidente. Tuvo que combatir primero las intrigas de Fulvia, esposa de Antonio, que murió a tiempo para evitar una guerra entre los triunviros después sometió a Sexto Pompeyo, hijo del gran Pompeyo, que había logrado reunir una flota sólida y era dueño del Mediterráneo. Triunfó al cabo de dos años de guerra, gracias a los talentos militares de su amigo Agripa (38-36). (imagen: Octavio Augusto)
El tercer triunviro, Lépido, representaba en todos estos acontecimientos un papel insignificante; Octavio lo depuso y lo nombró sumo pontífice desde aquel momento quedaban dos ambiciosos uno frente al otro, y era preciso que tirio de ellos desapareciese. Quien desapareció fue Antonio.
Después de una expedición desastrosa contra los partos, Antonio había vuelto al lado de Cleopatra, a Alejandría, donde se entregó a todos los desórdenes de una vida crapulosa que ha quedado célebre con el nombre de « vida inimitable ». Soñó fundar un imperio de oriente en provecho de aquella reina dando a sus hijos reinos asiáticos. Octavio exploté hábilmente esa actitud para excitar la indignación de los romanos contra Antonio, y ocultando su rivalidad personal bajo la mascara de una guerra nacional, hizo decretar una expedición contra << aquella mujer, que pretendía la calda del Capitolio y la ruina del imperio >>.
Antonio y Cleopatra esperaron a Octavio en Grecia con una
flota y un ejército. La flota fue vencida cerca de Accio, en el
Adriático, a la entrada del golfo de Arta, y Cleopatra huyó,
llevándose consigo a Antonio (31). Octavio los siguió a Egipto y
batió a Antonio en los alrededores de Alejandría. Cleopatra
trató en vano negociar con el vencedor. Antonio se dio muerte,
y, viendo que todo estaba perdido, Cleopatra imitó su ejemplo
haciéndose picar por un áspid. Octavio quedó siendo dueño del
mundo. El fin de la república, había llegado.
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LA HISTORIA Y SUS PROTAGONISTAS: GRECIA, ROMA Y LA EDAD MEDIA |
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